sábado, julio 02, 2005

por favor, no se lo cuenten a mi oficial de libertad condicional

Creo que ayer me cayeron mal las chelas que me tomé (y la coca y la hierba, y el vodka...), estuve vomitando y creo que hasta lloré, a la hora de irnos, f me acompañó unas cuantas cuadras hacia la Av. Venezuela, pero al ver que se alejaba de su casa, lo despaché bien rápido, seré borracho pero orgulloso, y no me gusta que los demás sientan pena por mi, hoy he encontrado mi casaca de cuero arañada y mis botas hechas mierdas, asi que presumo que me fui dando tumbos y no sé cómo llegué aquí, aunque sí sé... llegué caminando, no sé por qué, supongo que quería pensar, y no fue corto el trecho que hice -unas veinte cuadras desde un chupódromo frente a la católica hasta la ciudad del pescador- la cosa es qeu de algún modo aún no estaba listo para irme a la cama, así que con el pretexto mental de comprar unos cigarrillos salí otra vez a la calle a las tres y media de la mañana... pero tuve que caminar bastante hasta encontrarme con uno de esos puestos de hamburguesa de barrio que están abiertos toda la noche y donde yo sabía que el pata vendia también fallos, generalmente hamilton (qué chucha!), que pone dentro de su vitrinita al lado de las hamburguesas y los chorizos apilados.

-Habla chino, estás qeu rayas! -le dije llegando, al ver que tenía una manchaza que al parecer salia de una fiesta donde no les habian invitado nada

-Habla loquito, ¿estás con la bajada? -me dijo cuando se pudo desocupar un poco. YO me había puesto a fumar sentado al borde de la vereda viendo los carros pasar- ¿ya no traes aquí a tu hembrita?

-No huevón, me dejó por otro la muy perra

-Pucha, parecia una buena chica... espero que no haya sido por mis sanguches, pero no te aflijas hermano, ¿cuánto tiempo que salían?

-Dos años

-Chucha... haz lo que hace todo el mundo compadre, un clavo saca otro clavo, mira hay tantas hembritas ahi afuera,¿Por qué morirse por una?, hay 2.4 mujeres por cada hombre aquí en LIma, mira, por ejemplo esas dos chicas que vez ahi, podrian ser tuyas, y el brazo y la pierna de la otra también

-Muy gracioso Huguito - le dije a quien tenia que reconocerle ciertas virtudes histriónicas pero tampoco era que me tomara sus estadisticas muy en serio -¿ya aprendiste cómo se saca el porcentaje a las cifras?- le pregunté no sin cierta sorna, la semana pasada yo le había apostado que era más rápido sacando cuentas que él, y le había ganado una gaseosa mediana sumando todas las ganancias que hacía al mes y sacandole el porcentaje para los impuestos anuales en 1 minuto con 13 segundos, estaba cansado ese día, por eso me demoré, y ya le iba a ofrecer la revancha por un vaso grande de chicha, cuando lo vi pasar saliva y empalidecer, de un modo, que por un instante pensé que venían a robarle o que habia visto un fantasma.

-¿Pasumadre qué tal lomazo! -dijo señalando a una mujer despampanante, de blusa blanca y falda negra, era alta como de metro ochenta, de un pelo negro tan brillante que casi parecía transparente, una mirada más y ya se nos iba a salir la leche a los dos por los ojos. La chica se quedó parada en la esquina se apoyó en un poste para arreglarse las botas y luego siguió andando. En ese preciso instante HUguito y yo nos miramos y sé que nos quedamos pensando exactamente lo mismo, si acaso esa chica no estaría dentro de nuestro 2.4, o al menos un tercio, un cuarto, algo de ella, porque la verdad era que aunque estaba un poco oscuro lo que se veia de ella era como para meterlo en una bolsa plástica y llevárselo a casa para comérselo con papas fritas y ají.

Depués hablamos durante un buen rato, no de mujeres sino de negocios, hasta que otros clientes de Huguito llegaron y yo empezaba a bostezar, asi que le di la mano y me fui abrochándome la casaca de nuevo, con las manos en los bolsillos y acomodándome la gorrita, más que nada porque es una manía, no porque estuviera desarreglado. Como mientras caminaba de vuelta a casa, no hacia si no ver todo vacío decidí ir por el medio de la pista, avanzando por los espacios entre las rayitas blancas, en los días en los que estoy más rayado incluso cierro los ojos, pero anoche no pasaba ni un solo auto, ni se oia nada a lo lejos, y justo pasaba por un parque cuando de pronto me pareció ver a alguien cruzar por un pasaje en la esquina de la farmacia, me quedé huevón, era la misma chica que habíamos visto el chino y yo a la vuelta.

-Le pasa algo señorita, está bien? -traté de gritarle pero ella no me hizo caso. Habia pasado demasiado tiempo como para que haya avanzado tan poco, a lo mejor está perdida pensé. A lo mejor necesita mi ayuda, a lo mejor esta ebria o asustada, me decía a mi mismo en ese estado, así que comencé a caminar tras ella, y ella comenzó a caminar más rápido, confundiéndome seguramente con algún maleante o violador que quería hacerle algo malo, y no la culpo en realidad, en el fondo si yo fuera mujer también tendría mucho miedo de andar por este barrio. Es muy oscuro y no hay ningún tipo de vigilancia.

-¡Señorita! -le gritaba, pero ella como si nada, la notaba tensa, ya a unos pasos de ella, como si se hubiera descongelado la vi empezar a correr como alma que lleva el diablo, asustada seguramente, ¡amiga!, ¡amiga!, le gritaba, ¡no te va a pasar nada!, pero ella seguía como loca corriendo, hasta que finalmente llegó a una casa de tres pisos en una esquina y con la llave que sacó rápidamente de su bolso, abrió y luego puso todos los seguros, una vez que estuvo adentro.

Me pregunto qué le habría pasado a la chica por la cabeza cuando me vió, o qué hubiera pasado si la alcanzaba, nos habriamos podido hacer amigos?, la hubiera invitado a tomar una cerveza?, me hubiera mandado a volar?, Lo raro fue que algo en el jaleo me habia apretado un botón: se me habia puesto dura. Me di cuenta cuando pasé por el poste y la luz iluminó un bulto ahí abajo. NO es que haya que prestarle demasiada atención a esas cosas tampoco, la mayoría de veces es sólo una cuestión de tensión entre la ropa interior y la piel. Así que simplemente levanté los hombros y me puse a caminar con las manos en los bolsillos. Total, no hay mucha gente en la calle a esa hora. Sólo unos cuantos locos y algunos tipos que salen a comprar cigarrillos.

Sobre las Putas TTristes de Garcia Marquez

Yo no lei a las PUtas Tristes, porque no me atrajo, el libro lo hojeé un poco y acaso nostalgico, por mejores días en el oficio del vate, postergué su lectura digamos indefinidamente... es obvio que los hombres, que somos los que consumimos más prostitucion, quieran recrear un mundo en el que esta parece una cosa normal, un mundo en el que raras veces aparece el sentimiento de culpa, o la prostitución como en lo que en realidad es: una forma de explotación. Pero las historias qeu se narran en una novela no deben ser asumidas como ejemplares, reales o como si el autor estuviera a favor de esos actos, ya que a veces es todo lo contrario, y tenemos a la ironía y a Moliere como buen ejemplo para ilustrarnos al respecto. Ahora yo no sé si el libro de Garcia Marquez es una apología o una romantizacion de la explotación sexual, para colmo infantil, porque claro, no puedo dar una opinión ya que no lo he leido. NO quisiera meterme en el cretino terreno de los politicamente correcto pero qué puede haber de romántico, mágico o divertido en eso?
A mi me sorprende a veces que una mujer me diga que su libro favorito es uno en el que el personaje principal es un hombre, pero no es su culpa, porque los otros -en los que las mujeres son el centro de la historia- son muy pocos, sobretodo los realmente interesantes. Me resultaría muy raro decir que mi libro favorito es uno en el que una mujer sea el narrador. Pero de algún modo pienso que el día en que esto sea normal, y es sólo cuestion de tiempo, los seres humanos vamos a haber dado un paso muy importante para comunicarnos entre nosotros.

Pasu, qué optimista!
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jueves, junio 30, 2005

Reality BItes!

Ayer me pasó algo de lo más extraño, aunque fatal para mi guardarropa. Yo soy de los que siempre se ufanan de llevarse bien con los animales, ya sea, perro, gato o pericote y me cuesta creer que no haya entendido que cuando Cleopatra, la Pastor Aleman del vecino, se escondió detrás de un árbol, -luego de haberme puesto las enormes patas encima, no sé si porque me quiere mucho o el nazi del vecino la ha entrenado para que ataque a los que huelen a marihuana- sólo lo hacía para disimular y morder por la retaguardia el bolsillo de mi pantalon mountain gear nuevo con elástico en la cintura, bolsillos hasta la rodilla y tela que no necesita planchado.
Al final, el vecino terminó aceptando pagarme solo un 15%del costo del pantalón y mantener a su perro bien asido de la correa cada vez que lo saque a pasear.
Despues de este incidente he prometido vengarme del perro y del dueño, sólo estoy esperando la forma y el momento exacto para hacerlo, por lo pronto no salgo más sin mi gas paralizante y cada vez que paso cerca de ellos, cruzo los dedos para que el perro se me acerque y asi tener una excusa para rociar al animal con dueño y todo para ver qué cara ponen.

MOraleja:Cuando más parezca que una perra no quiere nada contigo, espera que se te aparezca en cualquier momento.

pdt. Olvidaste tu collette debajo de la cama, espero que no hayas llegado muy despeinada a tu casa esta mañana.

lunes, junio 27, 2005

kekito de chocolate 2

Bueno felizmente que las viejas sobrevivieron al experimento, ya hay laboratorios interesados en contratarlas como conejillos de indias, aunque la tia abuela se ha quedado dormida desde el medio dia, es demasiado para ella, pucha, ojalá despierte, mi abuela ha estado tejiendo, pero como que no le ha dado al hilo con mucha punteria hoy dia, ya mañana se dará cuenta...

domingo, junio 26, 2005

LOs chicos buenos no hacen eso!

Ayer por la tarde me la di de cocinero, e hice un queque (o keke?) de chocolate, no me atreveria a llamarle brownie, la cosa es que como a mi me gusta hacer las cosas a mi manera le agregue aparte de lo usual (coco rayado y pecanas), un poquito de anis, un poquito de menta, otro poquito de manzanilla, algo de canela, kion... pero el verdadero ingrediente especial fueron un par de moñitos de la mejor roja del barrio. Mañana quiero estar cerca a mi abuela y a mi tia abuela para cagarme de la risa, y ver cómo se ponen las tías(cada una tiene mas de 80 años), bueno al menos a mi madre creo que esto le abrio el apetito porque al rato me dijo si le podia ir a comprar un pollo a la brasa, tambien quiero ver si le pasa algo a mi hermanita que siempre es tan seria y fría... je, je...