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lunes, octubre 24, 2005

SEAN PAUL: "ESTAMOS ARDIENDO NENA?"

Es cierto que la mayoria de los disc jockeys en las radios limeñas, no acostumbran ser famosos por ser personas muy cultas, y tampoco se puede pedir que siempre sepan de lo que hablan... o si?... pero hay algunas cosas que ameritan al menos una sonrisa divertida, como al ver por ejemplo la forma en que traducen al castellano el título de las canciones que presentan, sin saber lo que dicen... Es el caso del ultimo single del jamaiquino Sean Paul titulado "We be burning", un claro ejemplo de la destruccion del idioma inglés, dicho sea de paso, cuyo título oi hace poco, en una conocida radio local, que sonaba en una combi, dicho sea de paso también, y que fue traducido por el dj como "Estamos Ardiendo Nena!!", en un claro esfuerzo por darle un toque sexy al titulo de la canción, lo que claro no se contradice en nada con el estilo del músico en cuestión. Pero si con la realidad.

PUes yo me pregunto si sabrán estos señores que el coro de la canción dice algo asi como ...

"More than gold and oil and diamonds what we need is Mary Jane, legalise it..."

"Más que oro y petroleo y diamantes lo que necesitamos es Mariguana, legalicenla"!

Y en otra parte dice...

"Best ting fi di recreation, and di best hygrade a Jamaican It fi a weed we supportin' not promotin' "

"Lo mejor para la recreacion, y mejor si es de Jamaica, es la hierba que nosotros apoyamos, no promovemos."

Finalmente la frase central de la cancion es...

"Again, we be burnin not concernin what nobody wanna say... We be earnin dollars turning cau we mind deh pon we pay"

Atendiendo al diccionario "Burning" es...
I
(adjetivo) 1 en llamas: the burning building could be seen from far away, el edificio en llamas se podía ver desde muy lejos 2 (caliente) abrasador,-ora: the tea was burning, el té abrasaba 3 (cuestión, asunto) candente
II
(nombre) quema: the burning of flags is prohibited in many countries, la quema de

Es por eso, que estoy casi seguro que cuando San Paul dice "we be burnin" quiere decir mas que nada que esta encendiendo algo, y no creo que sea una vela de cumpleaños, para mi la mejor traduccion seria...

"Estaremos prendiéndonos, sin importar lo que nadie diga... "

Es claramente, una cancion pro legalizacion, claro rollo jamaiquino, reggae y toda esa onda, buena cancion, al fin y al cabo, asi que lo importante es que la pasen.

Pero si el tema fuera en castellano, y se pudiera entender las cosas que canta el artista en esa canción.... lo pasarian igual en las radios??

-MMMMMmmmmmmmmmmmmmmmmmm....

(mirada escéptica)

La cancion esta por todas partes pero si les provoca oirla, aqui hay un link... se que el dejo jamaiquino hace dificil seguir la letra, y es mas, la cancion tiene varias versiones, asi que si alguien piensa que me equivoco en mi apreciacion... bienvenida las replicas!!... mientras tanto... we be burnin... and dancin!

http://members.aol.com/hightimeznyc/page1.html

we be burnin' again...

viernes, octubre 07, 2005

PLAY

Hola -dijo al espejo el prófugo de su propio destino- ¿Hay alguien ahí?, ¿Qué haces?, ¿Me estabas espiando?, ¿Qué quieres?, a ver pues yo te ayudo a apuntar a mi cabeza, yo te ayudo a cambiar los fusibles de la silla, a ver tómate una foto conmigo pues, pásala en los noticieros, di lo que quieras, di que bla, bla, bla, que los jóvenes y las ...s, a ver córtame el pelo, dale brillo, desenrédalo, suavízalo, pónme en la cola, pónme la corbata, córreme la paja telepáticamente, límpiate el culo con mi electoral, guíñame el ojo, tírate un pedo, tírate a las vías del tren, consume orgasmos congelados, toma jugo de regla de niña asustada porque su padrastro le ha enseñado el miembro erecto, maneja a 1'000,000 de kilómetros por hora y choca contra la tierra, baja de tu auto sin detenerlo, estréllalo, tritúralo... cómprame, véndeme, hipotécame, regálame, haz lo que quieras conmigo pero jamás te enganches conmigo o habrás jodido tu vida para siempre.

lunes, septiembre 26, 2005

En Keta no se me para

Esta es una carta de mariano, un cague tambien, esta molesto con el f, porque el huevon lo dejo esperando un culo por las huevas y pa concha se molesto conmigo tambien, porque segun dice mi lenguaje escrito se torno minimalista e imperativo de pronto. en fin, al final la hicimos igual, y más tarde cuando llego mi enfermera particular comprobé una cosa horrible, que hasta me da mucha verguenza confesar, asi que au revoir SUper K!, las drogas quimicas no son lo mio!!

Von: mariano
Antwort an: a1???196@pucp.edu.pe
Gesendet: Freitag, 23. September 2005 17:08:44
An: azetas@hotmail.com
Betreff: cojudos....


Puta madre, Franco. Esta vez si que me llegaste al pincho. Estuve esperandote 45 minutos parado como un cojudo. Encima, como dijiste que ibas a almorzar en mi jato, les hago que preparen un plato más para alguien que nunca va a llegar, y y quedo como un reverendo huevon en mi jato. Y para colmo, te llamo y me contestas con voz somnolienta que \"parece que ya fue\". Digo que te vayas a la mierda.
Mejor dicho, que os vayais a la miera ambos. Yo no soy recadero de nadie. Si quieren conseguir algo, salganlo a buscar y no cuenten nunca mas con que yo les vaya a hacer el favor de ahorrarles la fatiga. Soy buena gente con los que son buenos conmigo tambien; y tu Franco te has portado como un asno. Par de huevones, habrase visto semejantes cojudos. Que chucha se han creido, que voy a ir a sacar sus pedidos cuando mierda quieren para la hora que quieren y ni siquiera hay un minimo de respeto, y eso tambien va para ti, Arturo. Ah?? Que carajos se han creido, huevones de mierda!!! La proxima vez que decidan perforarse las pantorrilas con K, salgan a buscar ustedes mismos la sustancia y no cuenten conmigo para que les de todo servidito, comodones de mierda.
Vayanse a la mierda y que tengan un terrible fin de semana.

mariano


Lima 2005
Aqui imagenes de la infamia...

viernes, agosto 26, 2005

musica para hipnotizar animales salvajes (miedo y asco en Barranco)

hABRá sido hace una o dos semanas que atendía unos biznez en Contracultura y mientras esperaba que Benjamín terminara de hablar con alguien más, yo cogía todos los volantes de su mostrador que me pudieran interesar, o sea todos los que dijeran gratis o vino de cortesia por ejemplo, y entre unos y otros me topé con uno que decía "Luna presenta disco en la Noche", que ademas ponia su blog, ta que misia, pense, ni cagando, y juro que el papel estaba en mi tacho cuando me topé con el f en el messenger y me djio para ir a un concierto en La Noche el martes, que era una huevona de la puc, que él se iba a poner un par de chelas, según entendí, con las sobritas del presupuesto para ceros_y_unos, su revista con la gente de la lista que a él le cae bien, ja, ja, asi que craneando y craneando... di conque era la misma del volante en la libreria, asi que lo saque del tacho, felizmente estaba encimita nomás, y debajo sólo había unos papeles y la caja de unos parlantes que compré el otro día. Así que entré a su radioblog y digamos que desde un inicio me gustó lo que escuché. AUnque prefiriría que cante en castellano, a decir verdad pienso qeu es una voz notable y que le debe pertenecer a una mujer capaz de amar con mucha pasión, lo que desde luego, me atraía.
ASí que unos dias después estamos en Barranco. NO son ni las 9 de la noche y de alguna manera hay que matar el tiempo. En la foto de abajo estamos en un balcón del mirador, la canchita que esta regada sobre la mesa es porque era una mierda, nunca pidan canchita gratis en ese sitio!, la hipodérmica was full of Super K, y yo estaba apoyado en la pared, no por otra cosa, sino por miedo a caerme. Hay que considerar que llevábamos varias jarras de chelas en el estómago y que ni siquiera eran las 9 de la noche.

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CUando nos aburrimos del volumen bajito del lugar, que después de todo es más bien para parejitas, y que no llegara nadie a quein tirarle canchita por el balcón nos fuimos por ahí según yo a un chifa frente al parqeu, donde podíamos encontrar la chela a buen precio y unos tacu-tacu bravazos a esa hora, pero oooh desgracia el tiempo pasa y en qeu momento cambio todo y no me di cuenta... el chifa es un internet, el domino's es una discoteca, los hombres son mujeres y las mujeres hombres...mmmm, pero bueno, ese es otro tema. La cosa es qeu para evitar que mis hermanitos se estuvieran pinchando en plena calle en las bancas del parque, dándole un mal ejemplo a los niñitos que juegan por ahi a eso de la medianoche, fue que les sugerí entrar al Trapiche, un sitio nuevo, ahi en la esquinita del corazón de Barranco nomás, nuevo en realidad, porque parecía no solo que estaba vacío sino que además nunca hubiera ido nadie ahi, este sitio era una mezcla de bar de vaqueros moderno con aserradero de ceja de selva, casi todo en tonos marrones e incluso el olor de madera de las mesas, sillas y paredes era tan fuerte que me provocaría claustrofobia momentos mas tarde en mi noica porque estaba alucinando que estaba en un ataud gigante donde todos ibamos a morir, pero eso iba a a ser luego, ya que en principio este sitio era lindo, tenía una excelente acústica que suplía satisfactoriamente de sensaciones heroínicas a nuestros hipersensibles timpanos, en todos los rincones del lugar, incluído el baño, si no pregúntenle a la maceta con la que estuve bailando, o al angel pintado en la pared con el que estuve conversando, y por lo tanto le consideraba apropiado para ser escenario de toda la parafernalia de nuestra hermosa insanía, claro hasta que amablemente nos echaron del lugar diciendonos que nunca habian visto a nadie comportarse así. Y eso que por ejemplo yo no había podido pronunciar palabra todo el tiempo que estuvimos ahi, sin que practicamente se me viniesen las arcadas, como en ese momento en que pusieron la canción de maná y tuve que bajar corriendo al baño que estaba tan inmaculado que yo mismo limpié con un pedazo de papel higiénico un par de gotas de agua que salpicaron el espejo cuando me lavé la cara, aunque claro, luego dejaría la huella de mis manos jabonosas horizontalmente sobre las cuatro paredes del baño, pero ese fue mi lado gollum, ese no fui yo, lo juro, yo no hago esas cosas. Nunca.
Ya eran más de las once sin embargo, así que decidimos ir a ver como iba la cosa del concierto de natasha-luna en la noche, ahí nos dimos con la grata sorpresa de que a partir de cierto momento uno se hace invisible a los demas, y por ende no tuvimos que pagar para entrar al concierto, yeeehh, más para chelas, subimos a una mesa del segundo piso y cuando vino el mozo todos dijeron otra chela, pero yo más caleta, y una coca sin helar para mi, porfa... y miré a otro lado para que no me jodan. El concierto de putamadre, no sé si estaba muy pasado de vueltas o qué, pero no encontré imperfecciones en el sonido, ni en la voz, ni en su timidez, ni en su inmovilidad, aunque hubiera sido más bonito verla usando un vestido negro saltando por ahí, pero claro, eso no tiene nada que ver con la música, que no sé si es dark, goth, trip-hop, alternativo o qué lo que hacen, sólo sé qeu me gusta, me gusta el cello y la forma en que ella toca ese extraño teclado con pinta de nave espacial mientras canta otras notas completamente diferentes... que la catalogue la revista 69 si quieren, o los chicos de Somos, yo solo me la quiero tir... que diga, yo la quiero volver a oir, lástima que por ahora no haya nada programado, al menos según su blog.
Esa noche la Super K duró como hasta las dos de la mañana, hora en que empecé a poder hablar bien otra vez, puta!, qué son estas manchas en mis pantalones?, fue lo primero que dije, no habré hecho nada malo, verdad?

martes, agosto 02, 2005

A LA MIERDA LO DEMAS

--Deconstrutiva historia casi veraz de dudosa moraleja-

A LA MIERDA LO DEMÁS

Hace un rato estaba escuchando este álbum, que me trajo tantos recuerdos. Es el que más me gusta de Leuzemia, es un recopilatorio de mediados de los 90, es uno de los discos de rock que considero más "peruanos". Porque este disco tiene un idioma propio, habla de lugares que existen, de costumbres, de una especie de rebelión musical que se arrastra por las húmedas y malolientes calles de la "gran" urbe, y por eso yo lo considero el mejor. Porque su música suena a poesía, a poesía desesperada, suicida, mi tipo favorito de poesía.
Lo malo es que -y más aún en épocas del Full HD- suena como si hubiese sido grabado en el baño de la casa de Daniel F. Daniel F, es el cantante, compositor, letrista, motor espiritual, creador del grupo. El y su hermano Kimba empezaron Leuzemia en los 70 rascando guitarras de juguete y golpeando tapas de ollas. 
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DANIEL F
La primera vez que oí su voz, fue cuando un tal Ácido, un chico de Miraflores, que odiaba que le digan pituco, adicto a la Internet ya desde entonces, y cuya madre odiaba con todas sus fuerzas el apodo de su hijo me mandó por email el mp3 de "Oirán nuestra voz", a través de mi cuenta de la entonces floreciente Red Científica Peruana.

Me tardé más de media hora en bajar una canción en MP3 (así eran los noventa), pero me impresionó su fuerza expresiva. Así que algún tiempo después me fui donde el pata a Miraflores para que me grabe el CD entero.

-Es una vergüenza que no conozcas Leuzemia hasta ahora huevón -me dijo, muy seriamente el voluminoso Ácido

Me acuerdo las primeras canciones que me pegaron: "Siete años sobre un sueño", "la Karakola Subterránea", "El asesino de la Ilusión".
 Recuerdo perfectamente que me fui al centro de Lima a buscarme todos los cassettes, o maquetas, de Leuzemia, especialmente donde  mi causa el Renzo que vendía cassettes pirateados frente a la Universidad Villarreal, hasta que la municipalidad los desalojó a todos, y se tuvieron que ir a las galerías de Quilca, con los que vendían libros, produciéndose una mezcla interesante, que se traducía en arte, comercio y piratería, todo ocurriendo a la vez, tarde a tarde, sobre esas tres o cuatro cuadras del Jirón más under del centro. 
Y así fue hasta que los desalojaron también de Quilca... Pero esa es otra historia, que aquí ya no viene al caso
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NARDO'S PUB
Mañana, tarde y noche, escuchaba al puto Leuzemia hasta que un vecino, Alex -él vivía en el tercer piso, yo en el quinto- vino un día y me dijo "loco, va a haber un concierto de Leuzemia en Zárate, te apuntas?", dónde?, dije yo, que apenas había llegado hasta Yerbateros, una que otra vez, esperando un bus para irme de campamento a la playa, pero sin pensarlo mucho, la música pudo más y le dije "vamos".

Nos habíamos averiguado qué línea de bus pasaba por ahí, dónde nos debíamos de bajar y cuántas cuadras debíamos caminar antes de llegar al Nardo's Pub, local que hoy día creo está cerrado, pero esa noche estaba tan rebosante, que casi morimos de asfixia ahí dentro. 

Debíamos de tomar la 74, un bus azul con rojo que pasaba por la Av. Colón en el centro de Lima y bajarnos en la cuadra 28 de la Av. Perú, frente habría una comisaría y dos cuadras a la derecha encontraríamos el bar.

 Al final, la 74 no existía, el bus que tomamos no pasaba por la cuadra 18 y la comisaría que encontramos quedaba en una calle sin salida.

No sé cómo llegamos la verdad, felizmente que el taxista -al que en nuestra desesperación acudimos- conocía el lugar, y luego de dar algunas vueltas (que ahora que lo pienso bien, pueden haber sido en círculos), nos dejó en la puerta del Nardo's sanos y salvos. Pobres, pero ávidos de confusión y desenfreno.

En la puerta un tipo flaco y ojeroso, nos recibía dándonos un volante de un concierto de Leuzemia también para la próxima semana, cuyos fondos estaban destinados para una escuela primaria en una barriada o pueblo joven, como se le dice en Lima. En ese momento, no estaba seguro, pero luego de hablarlo con Alex llegamos a la conclusión de que era el mismísimo Daniel F, el que estaba en la puerta del local volanteando su próximo concierto, después de todo yo solo tenia un cassette grabado de su música y no se le veia bien en la foto de la carátula. Me hice la mitad de la primera pinta de chela, con la ceja arqueada. NO podía ser que aquel fuera el salvaje juglar de la iconoclasia local al que habíamos venido a ver. Pero era.

La segunda sorpresa me la llevaría cuando intenté invitarle algún trago "como para calentar motores" y me dijera que no bebía alcohol. "Si, claro", pensé en ese momento, "semejante malogradazo que debes de ser y te haces el tercio..." pensé malamente para mis internos entonces. Pero el tiempo sin embargo, me haría ver, que me equivocaba, porque él decía la verdad. Era recontra zanahoria, un cuarto de vaso de ron, podía durarle horas, siempre pasaba los tronchos sin probarlos y como muestra de lo boy scout que era, diré que una vez lo vi bajarse del carro de Lucho por la Plaza San Martín para recoger una botella que Leo Bacteria -vocalista de Insumisión- había tirado por la ventana.

-¡Aquí sólo hay honestidad carajo, aquí no hay pose! -gritaba entre canción y canción aquella noche, en una actitud que nunca consideré exenta de cierto mesianismo. Pero mesianismo o no, fue un conciertazo, y yo no había ido a uno tan intenso desde... que vinieron Los Violadores a la Plaza de Acho a finales de los 80 (OOOh, soy tan viejo!) y que regresé a casa a las dos de la mañana y casi me sacan la mierda mis viejos y en el camino todo el mundo nos miraba porque estábamos cubiertos de arena y sudor de pies a cabeza. Recuerdo que había vendido unos libros del colegio en el mercadillo de la Avenida Grau para ir a ese concierto.

La diferencia era que mientras aquel se hacía en la Plaza de Toros de Acho, en éste, casi diez años después, en el Nardo's Pub. Un lugar apenas más grande que dos departamentos multivivienda en una unidad vecinal, como en la que vivía Daniel en ese entonces, la gente literalmente corría a la única ventana entre canción y canción a hacer cola para tomar aire.
 Incluso me acuerdo de una actriz que en ese momento era muy famosa por salir en  "Pataclaun" de payasa y que fue con dos tipos grandotes que la cargaban entera para que saque la cabeza por la ventana y pudiese respirar mejor 

UNIDAD VECINAL No3
Es cierto que Daniel me había rechazado la cerveza y que tampoco me había querido firmar un autógrafo, pero en cambio me dio su teléfono y su dirección y me dijo que lo llamara o visitara cualquier día.

Eso hice algún tiempo después. Le caí en el departamento que compartía con su madre y su hermano en la Unidad Vecinal en la Av. Colonial con la Av. Universitaria. Nunca había ido por ahí, a pesar de estar cerquísima a mi casa, es una inmensa urbanización de vecinos , con algo de 20 edificios ubicados por blocks de cuatro en cuatro, con su propia cancha deportiva, su propia comisaría, su propio mercado y hasta su propia iglesia en el medio. Como un pueblo en pequeño.

Recuerdo que lo encontré recontra berraco, tenia un polo roto, un pantalón de buzo que parecía recuerdo de colegio fiscal y puestas unas sayonaras sucias, además con medias plomas de escolar. Pero sin embargo al hablar te dabas cuenta que a pesar de la pinta, él seguía siendo el mismo tio, y no perdía el aplomo con que se ponía de pie en medio del escenario a despotricar contra el sistema, el silencio social, la indiferencia del mundo, cada vez que tenía  concierto.

Me contó que le habían llevado la grabación de video de aquella noche en el Nardo's, pero que su VHS se había malogrado. Así que le ofrecí prestarle el mío, si me acompañaba alguien a traerlo.
 EN el ínterin, Daniel, sacó su guitarra y tuvo que aguantar mi propia versión de "Al colegio no voy más", ahí en desenchufado, en su cuarto, y en la parte de abajo del camarote que compartía con Kimba. Y no es por panudearme, yo sé que él trataba de ser amable, pero no puedo evitar mencionar que dijo que me salía "paja", aunque yo no usaba ni la mitad de notas que él y cantando me salieran puros gallos. Qué más podía pedir?, Daniel era un ídolo al alcance de la mano. Y yo estaba viviendo la fantasía de todo fan. Tener amistad con esa persona a la que admiras tanto.

Más tarde llegó Lucho Sanguinetti, el bajista de la banda, que antes había trabajado con Rafo Raez -otro singular protagonista de las noches rockeras limeñas- y nos llevó en su auto a todo el grupo para recoger el VHS, que saqué a escondidas de casa no vaya a ser que alguien quisiera ver una película justamente ese día. Luego supe que Lucho también hacía taxi regularmente en su coche. Lo que me hacía pensar "qué dura es la vida de un músico en este país, que por más popular que fuese no gana lo suficiente para sobrevivir".  

Y claro, nadie quiso subir los 5 pisos a mi casa, así que subí yo sólo corriendo y bajé también corriendo. Cuando estaba acá desconectando el aparato del televisor, sonó el teléfono. Era el gordo Ácido que llamaba para saludar.

-Man, disculpa que no te pueda hablar ahora -le dije- pero a que no adivinas quiénes están abajo esperándome en un auto...

Esa noche, en la casa de Daniel, revivimos el concierto en el Nardo's. Me vi a mi mismo saltando entre la multitud que estaba delante, (no fue tan difícil encontrarme pues era uno de los pocos con el pelo tan ondulado).  Y vi a mi pata Alex, y a la actriz, y a la gente que se sacaba la mierda, en esa curiosa y generalmente mal interpretada ceremonia de salvajismo juvenil llamada no sé cómo ni por qué "pogo".

A Daniel no le gusta que se fume nada en su casa, ni siquiera hierba, así que los que querían hacerlo tenían que irse a dar una vuelta por los edificios y luego regresar. Hubo también algo de trago, pero no en exceso, y a insistencia de Daniel también, se hizo una chancha para comprar algo de comida. A eso de las nueve de la noche, mientras me dirigía al baño vi a Daniel poner unas alitas fritas de la caja en un plato y llevárselas a su madre que veía la televisión en su cuarto. Algo en mi me decía que estaba lejos del estereotipo de rockero subterráneo que se había manejado hasta entonceso. O que simplemente Daniel F había aprendido con los años, una de las lecciones más importantes de la vida... a quién debía dirigirle su ira, y a quién su amor.

LA CATÓLICA
Algún tiempo después los encontré en un concierto de letras de la Universidad Católica. Hasta ese día sólo había ido un par de veces más a la casa de Daniel, con la excusa de escribir un articulo para una revista musical, articulo que al final nunca salió, pero que me permitió conocer un poco más de su historia, aunque las cosas que me decía serían finalmente las mismas que leería en decenas de artículos sobre ellos, y que yo había leído en diversos medios, incluyendo una entrevista en la radio a la que lo acompañé y una monografía que una prima mía había escrito para un trabajo en su universidad.

Una tarde para fin de ciclo, la gente del centro federado había organizado una especie de mega concierto en la cancha de letras, y que tenia por invitados a la mayoría de grupos que estaban haciendo ruido en ese momento: Mar de Copas, Mojarras, NO sé quien y No sé cuantos y desde luego Leuzemia.

Me acuerdo que justamente estaba en la puerta de la universidad cuando los vi llegar. A los Leuzemia. Supongo que ver un rostro familiar a la entrada de la PUC les pareció algo bueno, pues sentí que me saludaban con afecto y al parecer aquel soleado día estaban de muy buen humor dispuestos a arrasar con esos "chanconcitos", ya que era uno de los grupos más esperados esa tarde. 

Mi viejo me había prestado la 4x4 así que me metí con unos patas a beber unas chelas caleta, pues estaba prohibido tomar en el campus, donde podías estar algo ebrio, pero si te veían muy tomado, te podían pedir que te retires, así que había que andarse con cuidado con esas cosas. Justamente para que no se note que estaba tan borracho, (había estado bebiendo desde las 10 de la mañana, o sea inmediatamente después de mi examen de fin de ciclo de Mate 2) alguien del grupo me ofreció una muestra del mayor producto de exportación peruano(No Daniel, desde luego),  cosa que yo pudiera manejar después del concierto y llevar la camioneta a casa sin dormirme.

Pero éste no era el único músico que había llevado merca esa tarde, también lo había hecho un broder que tocaba en G-3, de quien no recuerdo el nombre, pero al que nunca voy a olvidar porque siempre llevaba una cuchara de plata en su bolsillo para ayudarse a aspirar, el muy excéntrico.

Qué casualidad ambos eran los bajistas de sus bandas, y aunque podría ser sólo una excusa tonta, para un vicio tonto, ambos afirmaban tocar mejor bien "duros", o sea bien coqueados. Y estábamos un grupo de cuatro o cinco patas, en una parte alejada del estacionamiento de la universidad Católica, músicos y fans mezclados, entre mi auto y el de Sanguinetti, cuando le pedí al tio este de G-3 que me prestara su cuchara, me dio mucha risa jalar con eso, pero no me dio risa cuando al voltear, me diera en la cara con un vigilante de seguridad (guachimán) que gracias a Dios (o al diablo, no sé) nos evitó un escándalo que podía haber terminado en mi expulsión prematura de la universidad.

Al final, de todos modos no terminé la universidad, pero fue por otra razón. Mi viejo vendió la 4x4 para comprarse un aburrido Volvo gris, Sanguinetti dejó la banda y se fue a vivir al Cuzco donde formó la suya propia... pero no debemos adelantarnos tanto aún. 

Esa tarde pasaron algunas cosas más dignas de contar aquí. Como toparme con dos hermanos de una ex, ebrios, que me querían golpear, porque decían que había jugado con su hermana. Talvez le había roto el corazón, o le había hecho algo, pero, y eso era lo peor, no estaba seguro de nada.

-Vaya vida la que llevas!- como diría mi abuelita

Este confuso incidente -después de todo cabía la posibilidad que se tratase de otra persona - me había dejado algo aturdido, pues ocurría en pleno concierto con unos cuantos miles de watts de sonido golpeándonos en las caras. Y todos nuestros empujones parecían encajar perfectamente dentro del lenguaje corporal que enmarcaba la ocasión. Pogo.

NO sé si por las drogas o qué, pero mi humor decayó un poco después de eso, y mis amigos estuvieron extrañándome un rato durante el cual me desaparecí por ahí para pensar con más calma, y se extrañaron aun más al verme salir de la ambulancia apostada en una esquina del lugar para casos de emergencia, y a la cual había acudido, preocupado por una leve taquicardia.

-NO es nada -les dije- este huevón de G-3 que invita una coca pateada pe...- bromeé

Cuando todo acabó, a la hora de irse, recuerdo haber encendido el auto, haber retrocedido un poco para salir del espacio del estacionamiento y luego haberme detenido intempestivamente, hice esto unas dos o tres veces hasta que de la nada, a mi lado se apareció Lucho Sanguinetti y se puso a tocar la ventanilla, "Habla, -le dije bajando el vidrio- de puta madre el concierto, on!"

-Oe, estás bien?- me preguntó él, algo preocupado. Claro que a él se le veía como si nada.
-Claro, un poco cansado nomás, anoche no dormí nada estudiando la maldita Matemática, por qué?
-Seguro que puedes manejar?
-Si on claro!!
-Y si dejas la camioneta acá y la recoges mañana?... anda, yo te llevo
-No es para tanto broder, nada que ver...
-Ya sé, ya sé, yo llevo esta camioneta a tu casa, y luego regresamos por la mía- me dijo finalmente
-Estás huevón, no te preocupes, en serio, estoy bien -le dije poniendo mi mejor cara para que me creyera. Le di la mano para despedirme y puse primera.

COSTA VERDE
 Prácticamente me horrorizaba la posibilidad de que alguien más manejara la camioneta de mi padre, así que simplemente opté por hacer lo que generalmente hacía para despejarme en aquellas circunstancias: irme a la Costa Verde y manejar a toda velocidad, con la radio puesta a todo volumen y las ventanillas bajadas, hasta que  se encienda la luz del combustible.

PLAZA COLÓN, MADRID
No he vuelto a ver a ninguno de ellos en años, excepto por YouTube o TV.  Pero hace poco un amigo me contó que se ha mudado a un edificio en San Isidro, y que justamente frente a su puerta vive Daniel F., lo que no sé es si se ha casado o algo así, y para variar, mi amigo ya lo entrevistó también, para variar un articulo que no va salir. Me contó que Daniel está haciendo una campaña para evitar que corten los árboles de su calle. No sé por qué no me sorprendió mucho aquello.

A Alex, mi ex vecino, me lo encontré un día en una plaza de Madrid, veintitantos años después de ese concierto al que nos costó tanto llegar en Zárate, Lima. Hablamos de cómo habían cambiado nuestras vidas, de lo bueno y lo malo. Él se ha casado, tiene dos hijas, trabaja en la Telefónica, y se ha metido en una de esas religiones protestantes. Más que nada por su mujer, dice.  También desde luego recordamos aquel concierto de mediados de los 90 en Zárate. Y qué lejos nos parecía Zárate en ese entonces siendo nosotros del Callao. Nos acordamos del Nardo's Pub, del calor que hacía ahí, de la falta de oxígeno, de los empellones y de todo lo que tuvimos que andar para volver a casa. Y al despedimos después de unas cuantas cervezas esa tarde, estuvimos de acuerdo en que ese había sido uno de los mejores conciertos de nuestras vidas.
-Y si Daniel tocase aquí en Madrid, irías a verlo?
- No sé, ahora con el trabajo y eso, y las niñas... Además mucho malogrado en ese concierto- Añadió guiñándome un ojo.
- Ni yo tampoco, ni cagando- Le dije sonriendo y después creo que nos dimos la mano, o no.

 Mientras Alex desaparecía por la avenida para bajar al Metro de Callao, ese otro Callao que no tiene nada que ver con el lugar del que venimos. Yo,  tomaba la dirección contraria y conectaba mis auriculares bluetooth al móvil, para escuchar en streaming,  aún con mis cincuenta años ya cumplidos, una vez más eso de...

"-Al colegio no voy más, ni huevón..."

Años después del "A la mierda lo demás" Daniel F. sacó un disco con tintes de rock progresivo y de Nueva Trova. Ahora se puede decir que se dedica a las baladas románticas. Ya nada parecido a lo que hacía antes. Ah, hace más de veinte años no he vuelto a conducir tampoco. Sólo por si acaso.

jueves, septiembre 16, 2004

Cuento

Justo discutiamos con una gente de la lista acerca de que tan facil era escribir como Jaime Bayly, pues yo me atrevi a hacer un intento... la pregunta es cuantos millones venderia con cuentos asi?


SED (primera version)

Sed, esa es una de las cosas que definitivamente me provoca esto. Pero no es la única.

Otra cosa que -al menos a mi- la coca me provoca, son las ganas de conversar, pero como no había nadie conocido ahí, ni había regresado ninguno de mis amigos, decidí salir otra vez a la calle y ver con quién me encontraba. Pero antes tenia un asunto que terminar, así que después de terminar mi cerveza y ver un par de videos de rock que pasaron por la tv del local entré otra vez al baño. Se podría decir que mi nariz ya se había acostumbrado a ese olor sanguinolento que te deja la cocaína. Ese polvito blanco tan rico que volvía loca mi cabecita. Me puse un poco en la lengua para saborearla. Parecía cemento, porque me endureció inmediatamente la mandíbula. Ya tenia un paco encima así que podríamos decir que este acabó por crisparme los nervios. Simplemente puse el paco cerca de mi nariz y jalé, y jalé y jalé, hasta que no hubo nada y me chupé el papelito por siacaso. Una pronta inspección a mis bolsillos me reveló que sólo tenia 10 soles más y después de pagar la cerveza sólo me quedarían otros cuatro, con lo cual no me alcanzaría para comprar uno más. Nunca saqué buenas notas en matemática, pero lo que sé me basta para darme cuenta que sea como fuere necesitaba más droga, y urgente. Afuera ya había empezado a hacer un poco de frío y aunque apenas era un poco más de la media noche aun quedaba bastante gente en la calle. ES que Lima no duerme ni siquiera de noche, pensé. Lima duerme mal y en bancas de parques hasta que la policía la bote, Lima duerme sobre cartones sucios, al borde del río Rimac. Algo en mi me hacia sentir como si fuera de mañana, como si fuera un chico de esos que sale de su casa para ir al colegio, sólo que yo sabia que aquella sensación era artificial y al ver mi reflejo de vez en cuando sobre los aparadores y vitrinas de algunas tiendas me daba cuenta que mi rostro era el de un reptil. Tenia los ojos grandes y brillosos, la piel escamosa y al igual que una serpiente no podía controlar el movimiento de mi lengua. Hubiera dado cualquier cosa por un cacho de marihuana para calmarme, pero ya me había subido al carro de la coca y no iba a ser fácil frenar. NO sentía frío ni calor, sin embargo abroché bien mi casaca, me arreglé un poco el pelo y me puse a caminar por el jiron de la Unión. Hasta que di con el Santana, mi amigo el vendedor de collares artesanales, viajero incansable, brichero, galan autóctono, pata de borracheras y lo conminé a que me hiciera unos cuantos pases de coca con sus contactos en el jirón.

-Sólo porque eres mi causa, porque tu sabes que a mi esa cojudez blanca me llega al pincho -me dijo

Una vez hecha la compra regreso -paco en mano- hasta el baño del Una y Mil, al pasar por la barra, le pregunto una vez más al barman si ha visto a mis amigos, a lo que él logicamente contesta que no. Yo pretendo que eso me duele, pero en el fondo me alegra, así no tendre que compartir mi coca con nadie, pienso. Así que entro al baño empujando esas puertas con resortes que me hacen recordar a los bares de las películas del viejo oeste y me meto a uno de los retretes. Ahí pongo seguro a la puerta y me siento, entonces, ciertamente con algo de impaciencia y curiosidad abro uno de los pacos, el otro esta puesto a salvo dentro de mi billetera, entre mi libreta electoral y mi carnet de la biblioteca municipal, es decir entre mi certificado de ciudadanía legal y mi pase de acceso a la cultura nacional. Desdoblo el papel de la coca con cuidado y lo coloco sobre mi palma, ayudado de una de mis llaves cojo un poco de coca como si de la sopa y la cuchara se tratasen y luego aspiro, una fosa primero y luego la otra, dos cucharadas rebosantes. Esta coca está hasta las huevas, pienso maldiciendo mentalmente a l Santana y a sus amigos paseros, toqueros, poseros, así que para asegurarme que me vaya a hacer algo, me jalo todo el paquete ahí mismo entre las cagadas y meadas que han dejado otros en el baño. Me toma al menos 5 sustanciosas dosis por cada fosa acabarme todo el paquete. Mi pobre cerebro tarda un poco en procesar toda esa droga, salgo del baño limpiandome la ñata, feliz, hasta ahí nadie me ha jodido. Siempre he considerado la discreción, como una señal de elegancia. Me echo agua en la cara, toda la que puedo del hilito que sale del caño, me miro la cara en el espejo, la cara de la muerte, pienso. En lo que atravieso la puerta de los vaqueros de nuevo hasta el pasadizo del bar empiezo a sentir los efectos de la travesura que acabo de hacer. Primero que nada está la resequedad en la garganta, tengo que beber algo, pienso.

Y ya. Mi pecho se ha hinchado como si fuera un pavo en Navidad y mis puños me dicen que podría derribar al mismísimo Casius Clay en sus mejores años. La radio esta puesta en una estación caribeña y aunque la salsa no me gusta mucho, de pronto me parece que la que oigo es la canción más hermosa que he oído en toda mi vida. No puedo evitar el menear mi cabeza de un lado para otro mientras me acerco a la barra del local. Una vez ahí me siento y me miro en el espejo un rato, me cuido de no hacer gestos o tics extraños, ya que tengo anestesiados el maxilar y prácticamente toda la mitad inferior de la cara. Enciendo un cigarrillo y pido una chela para no verme fuera de lugar, sabiendo que tendré que hacerla larga, no tanto por el dinero sino porque sé que hace rato que estoy sobre mi límite. Maldita sea, reniego para mi, con las ganas que tengo de emborracharme ahora. Mi cabeza da vueltas, pero de una forma extraña, porque soy completamente conciente de lo que hago, sólo que parece que fuera otro el que hace todo. Golpeo la mesa, resoplo, sudo, volteo a ver la puerta, miro el reloj, canto, me callo, muevo los hombros, miro la palma de mi mano, la superficie de la mesa, el patrón de los parquets del piso. Todo estaba en su sitio y a la vez parecia que algo estaba a punto de explotar. ¡Era increíble que no cambiara nada en todo ese rato!



EN general me aburria, así que me dediqué a pasear frescamente la mirada entre las demás mesas del local, cuando de pronto me topé con la mirada de este chiquillo pálido, de apariencia frágil y que movia las manos como si fueran dos palomas agonizantes. Más de una vez me sorprendí distrayéndome de cualquier estupidez que pudieran estar diciendo aquellos tontos sobre el escenario.
Así que cuando lo vi dirigirse al baño, lo seguí. Primero me paré frente al espejo, pretendiendo que me arreglaba la ropa y cuando no hubo nadie más ahí dentro me paré detrás de él, conchudamente, pegando mi cuerpo al suyo, pegando mi bragueta a su trasero, haciéndole sentir mi bulto, a lo que él no opuso ninguna -o en todo caso muy poca- resistencia. Un momento después lo arrastraba hasta uno de los excusados y le indicaba que me la chupe. El accedió así que se agachó y procedió a la acción. Cuando estuve lo bastante excitado, hice que se diera vuelta y luego de bajarle el pantalón, le dije que se agachara. Luego de un breve forcejeo mi miembro erecto entró en su ano como un palo en la tierra húmeda, lubricado por su saliva y mis liquidos seminales. No tardé demasiado en venirme. Ni bien terminé guardé de vuelta mi pinga en el calzoncillo sin decir si quiera una palabra. No nos dejamos nuestros teléfonos, ni nuestras direcciones, ni nuestros correos electrónicos, tampoco nos dijimos nuestros nombres, ni hablamos de los sitios que más frecuentábamos. Lo único que le dejé fue un grande dolor en el culo y lo único que él me dejó fue el resaqueado miedo de haberme contagiado alguna estupida venera o algo peor, aquella noche.

Pero eso vendría después, la bajada, los remordimientos, los sentimientos de culpa caerían con la noche y con las horas hasta devorarme en vida, pero ahora, ni bien me volvia a acomodar en mi mesa cuando vi acercarse a Cesar, al Ochoa y a Rocío, muy sonrientes, como si fuera muy divertido esperarlos.

Sin embargo me mantengo calmado, muy calmado.

-¿Y, qué te cuentas? -pregunta Rocio

-Carajo, llevo horas aquí sentado esperándolos aburrido... a ver si al menos se ponen una cerveza, no?


a.z.