lunes, diciembre 22, 2008

LA MEDIANIA DE LA COTIDIANEIDAD


"Mesa"


"T.V."


"Lavabo" (Cocina)


"Lavabo" (Baño)


"Water"

DISCRETO ESTUDIO DE CUERPO DURMIENTE


Espalda I


Culo


Rodilla


Pies


Espalda II

miércoles, diciembre 17, 2008

Breve historia personal de la Internet

Esto es un texto que he escrito para que sea leido en la presentacion del libro de mi amigo Cesar Bedón, al que le deseo harta suerte.

Breve historia personal de la Internet o de “como no me gustaba el mundo en el que vivia, que me inventé uno, y me fui a vivir a él”

Probablemente hay sólo una de aquellas “cosas importantes” en la vida que realmente podemos elegir de manera conciente y libre: la amistad. En el sentido de que casi todo lo que nos ata a un amigo, corresponde meramente al plano mental y emocional. No debemos confundir a un socio con un amigo, pues a estos dos los une una empresa en común. Tampoco confundir a un compañero de estudios, o un colega del trabajo pues a estos los une el destino, y con el tiempo, los unirán los recuerdos. Lo mismo se puede decir de aquel vecino conversador con el que nos gusta pasar el tiempo en la esquina, y talvez hasta beber cerveza de vez en cuando. Ese es sólo “un pata”, lo que no es poca cosa tampoco desde luego. Demás esta decir también que por más que queramos a nuestros padres, hermanos, primos y tíos, lo que hay entre unos y otros es una relación diferente de la amistad. La amistad no se hereda, la amistad no se impone. La “amistad” simplemente “se hace”. Y punto.

Esta palabra: “amistad” es una enteramente relevante para la ocasión que esta noche nos convoca.

Porque está claro que Cesar es mi amigo, ¿a quién si no se le ocurriría poner algo que yo he escrito en un libro suyo?

La primera vez que vi a Cesar fue a través de una foto en Caretas, no sabia quién era ese tio, pero tenia la pinta de haberse levantado recién, y haber sido sorprendido durante el desayuno, incluso se lo dije algún tiempo después cuando estábamos en su cocina…

-Aquí es donde te tomaron la foto esa los de la revista, ¿no?
-Si.-me dijo- ahi mismo, sentado comiendo mis cereales.

Bueno, la verdad no recuerdo si me habló de los cereales, o de la araña de plástico que sale en la foto también, o del mantel, o del televisor, o si había otra persona ahí con nosotros aquella tarde. A fuerza de intentar reconstruir mentalmente aquella escena en mi cabeza después de tanto tiempo debo de haber terminado confundiendo la realidad con la propia ficción.

Pero esto si lo recuerdo perfectamente porque esa primera vez que vi su foto, senti como si ya le conociera de mucho antes. Fue una sensación muy extraña, pero más extraño fue comprobar luego que ya le conocía a través de la Internet. Bueno, no exactamente a él, si no a su forma de escribir.

Resulta, que al igual que yo, él formaba parte de la lista de Literatura de la RCP. Un grupo de personas aficionadas a la literatura, que querían formar algo así como una especie de “club de lectura” y que se comunicaban frecuentemente a través del computador. Unos “nerds” en otras palabras, con el perdón de los aludidos, entre los cuales me incluyo.

EL hecho de que fuera yo –y no cualquier otro- quien iniciara esta lista, se me hace algo meramente casual. Especialmente alguno de los que seguramente están por aquí esta noche, compartiendo con Cesar este momento en el que yo también estoy. Estoy si, pero sin estar.

Y es así pues, aunque a pesar de encontrarme a miles de kilómetros de distancia –interponiéndose incluso un Océano entre nuestras personas- mis pensamientos, y con suerte también mis emociones son capaces de llegar a ustedes- a través de las infinitas posibilidades combinatorias de apenas veintitantos pocos símbolos que conforman nuestro alfabeto. En otras palabras, gracias a la representación grafica de aquello, que yo considero el artilugio mas importante, por sobre todos, de los inventados por el hombre desde sus más calatos orígenes hasta el presente. Un arma de doble filo, el útero de toda nuestra cultura, capaz de parir con igual arte, tanto la expresión más sublime de nuestra humanidad, como lo mas horrible y ruin de nuestra existencia: Señoras y señores, no hablo de otra cosa, sino de la tan devaluada “palabra”.

¿Acaso no es así como empezó todo esto?

Corría el año 1996, y cierto practicante de Derecho insatisfecho con su rol trabajando para una importante empresa petrolera, de esas que se gastan fortunas en mantenernos mal informados y desunidos con tal de continuar chupandole la sangre al planeta, piensa que podría conocer a otras personas con inquietudes similares a las suyas. Con preguntas similares a las suyas. Piensa que podría estirar un poco la mano y darse cuenta que había alguien mas al otro lado de la máquina estirando la mano también.

Así que este chico –para preocupación de su familia- empieza a pasar cada vez más tiempo frente al ordenador, casi no sale de su habitación, y durante algún tiempo llegaria a despertarse varias veces incluso de madrugada sólo para ver si tiene algún mensajito de esos raros que recibe de gente a la que ni siquiera conoce.

¿Estará volviéndose loco?

Recordemos que en aquella época Google ni siquiera existía, y Yahoo apenas tenia competencia en el rubro de buscadores. Los Hotmail no llegaban aun ni siquiera a los diez mil y la carrera de competencia desleal de Microsoft apenas acababa de empezar. El navegador más usado era Netscape y aun no se había implementado el sistema para hacer pagos a través de la Red, algo tan común hoy día tanto para hacer el mercado, como para acceder a portales con contenido de pago, que la verdad, ya ni siquiera nos soprende. En otras palabras, en 1996, la Internet era en su mayoría cosa de chicos como aquel que pasaba demasiado tiempo en su cuarto y que aparentemente no tenia una vida social como el resto de la gente. El sentido comercial de la Red no estaba del todo claro aun, pues aunque la Internet parecía ser un juguete maravilloso para algunos, la verdad no se sabia bien si iba a “pegar” o no, mas allá de un pequeño grupo de aficionados a la informática. Probablemente pasaría pronto de moda y un día nadie se acordaría de ella.

Dicho de otro modo, aunque hubiese la sensación de que era algo completamente diferente a lo que existia hasta aquel entonces, nadie sabia para qué servía, así que la gente que lo usaba se puso a pensar para qué podía servir. Pero mientras lo pensaban, vinieron las grandes empresas y les dijeron para lo que la Internet servia: La internet sirve para hacer amigos les dijeron, y todo el mundo lo creyó. La internet sirve para formar grupitos de gente con intereses comunes, ¡por supuesto!, homeopatía, el poder de las piedras, cómo hacerte las trenzas rastas y muchas cosas más… ¡ni te imaginas!, y, bueno… ¡ah y también sirve para… para pedir las pizzas pues!, claro, ¡qué modernos somos!, ¿no?… sí, y… ¡Ah, y para conseguir pareja también!, ¡claro! la Internet es una increíble herramienta para “computar” y de paso poner tus fotitos en ropa interior para que todo el mundo las vea… Ah, la Internet también sirve para oír música y ver películas, ¡siempre y cuando pagues por ellas!, dijeron las grandes empresas. Y no creo que eso este mal tampoco.

Sólo que mientras tanto los buscadores, léase principalmente Yahoo y Google empezaron a vender al mejor postor los resultados de tus búsquedas. Así que las pequeñas páginas personales dejaron de aparecer, y con el tiempo, de hacerse. Youtube empezó a colaborar con el gobierno chino en busca de disidentes. Hotmail empezó a vender tus datos a empresas que te quieren vender Viagra y la CIA a rebuscar en tus mensajes personales en nombre de “la defensa de la libertad”, ni mas ni menos…

Así están las cosas en el mundo de hoy. Hemos sido colonizados, hasta en el mundo digital.

¿Y en el Perú?

Pues la situación –al igual que en el resto del mundo- tampoco es como para dormirnos en nuestros laureles. Una vez tuvimos a la RCP y a su proyecto de democratizar el acceso a Internet, pero que por falta de apoyo, interés o visión fracasó. Esto es el siglo XXI señores y si una empresa no cumple con ciertos objetivos financieros pues… ¡que se joda!... ¡total, es sólo la educación del pueblo lo que esta en juego!

Existen - sin embargo- pequeñas empresas proveedoras de servicios, que vienen dando la lucha a su manera, y algo me dice, que mientras éstas sigan existiendo habrá esperanza. Con todo, los grandes proveedores de Internet –acceso y contenido- siguen siendo unos pocos, y por todos bien conocidos, por lo que paradójicamente aunque la Red se extienda cada vez más y más por el mundo, la verdad es que nos movemos cada vez en un circuito más y más pequeño. Aquello, desde luego permite a los grupos de poder –a través del dinero- tenerlo todo más fácil a la hora de controlar la información que circula a través de la Red. Y de paso, tenernos controlados a nosotros también.

No quisiera excederme dando mi visión particular –y talvez pesimista- de la Internet así que voy a dejarlos a ustedes con la última palabra al respecto, pero eso si les voy a pedir que no dejen que nos la roben. Que no dejen que nos digan para qué sirve, que las grandes empresas de comunicación no cuadriculen nuestra mente, no dejemos que nos roben la libertad de expresión, que usemos la Red para algo más que buscar películas, música o sexo. Que eso no tiene nada de malo, pero que la Internet necesita también PALABRAS. Recordemos sobre todo que la INTERNET es más que Hardware y Software… es la gente que la usa! Y la internet no sólo se usa, sino que además se construye cada vez que nos conectamos. Que no nos tengan preocupados solamente con la velocidad de conexión o el ancho de banda. Señores que no falten en la Internet: palabras… hermosas palabras cuyo significado no tenemos resuelto aun del todo, como por ejemplo “imaginación”, “revolución”, “reflexión”, “comprensión”, “tolerancia”, “independencia”, “solidaridad” y por supuesto “amistad”.

martes, diciembre 16, 2008

Lo acabé hace poco: La Sombra del Viento. Carlos Ruiz Zafón


La Sombra del Viento. Carlos Ruiz Zafón, Editorial Planeta, 2004

Debo de confesar que hasta hace algunos meses no había oído hablar de él. Así es, Carlos Ruiz Zafón, era un completo desconocido para mi hasta que su ultimo libro “El Juego del Ángel” se hizo con los escaparates de todas las librerías del centro de Madrid y apareció -con ese motivo- en todos los noticieros y programas chics que se la dan de culturosos en la TV abierta y por cable de España. Ahí me enteré que Ruiz era uno de los autores españoles más leídos de la actualidad y que se había hecho famoso a partir de “La Sombra del Viento”. Como me gusta ir por lo seguro, pensé que talvez dejando para luego la novedad, podría empezar por el libro ya consagrado de este autor, de paso que sabia que seria más fácil encontrar en la biblioteca un libro de hace unos años que aquel que tenia unos meses de estrenado.

Esto, ya que por desgracia, mi presupuesto no me permite mantener mi exigua biblioteca al día con los últimos gritos de la incansable moda editorial española, así que he cogido la buena y económica costumbre de visitar regularmente las bibliotecas municipales que me quedan cerca y en donde si bien talvez no llega el pan caliente caliente, diría que están lo suficientemente bien provistas de libros, revistas y películas como para mantener entretenido a este su servidor, sobre todo en los días de nostalgia telúrica, abundante lluvia o escasez de barbitúricos en el barrio. Días en los que, claro, hay que encontrar cómo ocupar la mente por eso del escape y el asco existencial que es como ese cuco que duerme debajo de tu cama en la niñez, sólo que este no se va cuando te conviertes en adulto, si no que se hace algo así como tu amigo intimo e imaginario con el que te da por conversar cuando vas sólo por la calle, viajas en transporte público, o por la noche antes de dormirte.

Así es como recibí una tarde la atenta llamada de un empleado de la biblioteca de Ciudad Lineal para comunicarme que podía pasar a recoger el libro que había reservado por Internet semanas atrás, ya que como se imaginarán, el libro en cuestión tenia cierta demanda.

Confieso que lo primero que me movió fue la curiosidad… ¿de qué escribiría ese Ruiz Zafón, que hacia que las gentes en tantos países y de diferentes edades se zamparan esos librazos de más 500 páginas de un par de mordiscos y se quedaran chupándose los dedos en espera de la próxima entrega? Todo lo que sabía era lo que le oí decir en el programa de Buenafuente, a saber, que se trataba de un escritor de misterio, y que sus historias tenían como escenario a la Barcelona de comienzos del siglo pasado. Habiendo conocido algo de aquella ciudad, supuse que la lectura de “La Sombra del Viento” seria como volver a pasear por sus calles y no me equivocaba pues la historia transcurre por algunos de los lugares más representativos de la Comarca Barcelonesa, me refiero a esos sitios obligados para cualquier turista y persona que la visite: Els Quatre Gats(la taberna del movimiento modernista en la Barcelona de finales de siglo XIX), las Ramblas, el palacio de Montjuic, el Paseo de Gracia. Me sorprendió leer, -y qué poco sé de la historia de este país, lo reconozco- que aquel fastuoso palacio llamado de Montjuic, y que esta situado en lo alto de una colina, rodeado de bosques y jardines al que se asciende por escaleras de piedra, sembradas de ángeles detenidos en el tiempo, como si ascendiese uno al cielo, y que al día de hoy funciona entre otras cosas como un grandioso Museo, fue en tiempos de guerra usado como cárcel y comisaría donde se detenía, torturaba y se desaparecía a la gente. Muchas de las cuales se cree permanecen hasta hoy enterradas en fosas clandestinas que se cavaron en las cercanías de aquel lugar.

Más de una noche en vela me mantuvo aquel libro de Ruiz Zafón, que leí con un gusto como el que no sentía desde hace mucho con un libro y del que he de decir no sólo me parece un impresionante trabajo de reconstrucción histórica que atraviesa el clima social que rodeaba a las guerras que se dieron en el siglo pasado, con su conocido desenlace, sino que es una historia narrada con una intención poética, que cuenta una intriga dentro de otra, entrelazadas entre si como finas piezas de relojería para desencadenar en una tragedia con reminiscencias de estilo griego. Es además un texto que flirtea con lo sobrenatural, la inevitabilidad del destino y la repetición de la historia.

La Sombra del Viento es un libro que juega con la idea de que uno se va metiendo en la historia que lee, sólo que el uso figurativo que normalmente se le da a esta frase cobra un significado un poco mas pegado a la letra de lo que cabria esperar normalmente. Es desde luego también una historia de amor, del descubrir adolescente y además de iniciación en el mundo adulto. Una historia encantadora en realidad, que no sé si recordaré en un par de semanas, mas allá de unas cuantas imágenes como aquella del escritor obsesionado con destruir el rastro de sus obras y la del chico haciéndose hombre una madrugada al advertir la necesidad que tiene de darle cara a su destino pues hay decisiones que a veces nos pueden pesar el resto de nuestras vidas.

Sin embargo hay una cosa que le sugeriría, modestamente claro, al señor Ruiz Zafón y de paso un jalón de orejas a los correctores de su editorial y es que se informen un poquito mas acerca de la Geopolítica sudamericana. Mmm… Bogotá no queda en Bolivia, sino en Colombia. Bueno, tomar nota para el próximo libro Carlitos, ¿vale?

UNA SOPA EN LA CAMA


(CONSEJOS PARA HACER MEJOR LA SOPA)

Eso es lo que estaba haciendo justamente hace un momento. Sentado en la cama, mientras veía televisión. Y es que no hay nada más rico que hacer esto un día que hace frío. Aunque cuando hace calor también es rico, pero en frío es como calentar al cuerpo de adentro para afuera. Es como algo curativo, algo que te va a poner caliente, aunque haga frío afuera. Sobre todo si la hacen como yo, que le pongo bastante ajo a la cosa. Y si al final quieren añadirle huevo y leche ya es otra cosa. Pero eso si, no me muevan el huevo. El huevo es mejor echarlo cuando ya la sopa está caliente y dejarlo ahí hasta que se cocine y se ponga duro. Ya entonces se le puede mover un poco pero con mucho cuidado, no se vaya a deshacer.

La leche se echa lo mas despacio que se pueda y al final, al final de todo. Pues, si bien es cierto que es importante moverla bien, también es cierto que mientras más se cocina más vitaminas pierde, y la verdad que no están las cosas para andar desperdiciándolas así no mas.

A parte de eso lo importante para una buena sopa es la sazón. Y yo creo que una regla simple es que “todo lo que sea verde, es bueno”. Por eso yo recomiendo experimentar un poco con lo que haya en la cocina. Experimentar hasta encontrar lo que queremos. Empezando por lo básico: la sal, la pimienta, el comino, el orégano, la albahaca... Hasta cosas más específicas como por ejemplo la menta, el ají, o hasta el té. Sea lo que sea lo que nos apetezca, es todo un reto ir descubriendo diferentes sabores en nuestras sopas, ¿o no?.

Aunque yo mismo debo de confesar que suelo ser bastante pegado a la receta. Deberíamos tener todos la mente abierta a probar cosas diferentes como otros tipos de aceites (sólo para darle más sabor al asunto), y a no tener miedo de meter cosas como la yuca, meterle nabo, o meterle zanahoria. No es cierto que mientras más metamos en esa olla mejor. Yo diría que importa más bien la calidad de las cosas que metemos y además importa que sepamos qué es lo que estamos haciendo. Aunque claro, para aprender, hay que probar pues. Lo que significa que es imposible aprender a hacer la sopa sin meter alguna vez la pata. Por esto y por mucho más, se podría decir que la sazón, es el alma de una sopa. Lo que decide si algo es bueno o no. Lo que la puede llevar al cielo, o al infierno. Pero, no es el cuerpo. El cuerpo del delito, es otro. Así que podríamos decir que una buena hierba nos ayuda a hacer mejor la sopa. Pero sin la carne, no hay pecado.

En realidad de qué sea la sopa no es lo importante. Repito: en realidad, casi cualquier cosa que haya estado viva alguna vez, puede convertirse en una buena sopa.

Lo importante es que sea lo que sea, debe estar en buenas condiciones, y claro -de preferencia- muerto. Y bien muerto, o más o menos muerto de una forma acorde a nuestros propósitos. Y no atropellado por el camino, o caído del cielo envenenado por alguna nube tóxica.

¿Qué animal?

El que más les guste. O el que más tengan a mano. O el primero que tenga la mala suerte de cruzárseles por el camino. Lo que sea. Con tal de que esté dentro de lo que se considera comestible en la tradición oral de sus familias, o el catálogo de algún supermercado, basta. No importa si es cordero, mariscos, perro o pollo descongelado, como en mi caso. Verán que con sólo un poco de carne y algo de imaginación se puede hacer una cosita recontra rica, para chuparse los dedos, que haga que a uno se le haga “agua” la boca sólo de mirarla y olerla.

Y ya que estamos en esto, agréguele usted papa, fideos y harto perejil para que se vayan cocinando de una vez. Sal, al gusto. Y a la hora de servir unas gotas de limón. Así es como me sabe más “a casa” a mi, así es como se la pedía a mi madre cuando era pequeño. También recuerdo que le pedía que le agregara mariscos a la sopa, a lo que ella contestaba graciosamente que cuando yo fuera grande y los pudiera comprar, entonces me los cocinaría. Así que -si por el contrario- en su casa, su progenitora le agregaba además ostras de mar. Entonces diría que estamos frente a una sopa que yo no me atrevo a calificar.

Y así es, porque hay mucha ganancia en el marisco, y el pescado, porque son cosas que lo ponen a uno a tope, con eso de las proteínas, los aminoácidos, los alfas y omegas y todas esas cosas modernas que hay ahora para el cuerpo que funcione muy bien y ponerse a tono con el momento, y otras veces hasta de ánimo juguetón, cuando no se queda uno dormido, desde luego. Yo pondría en esta categoría -en general- a todo lo que venga del mar (frutti di mare) y se haya movido alguna vez por voluntad propia, a no ser que sea una planta, o “un” planta, claro.

En segundo lugar de mis preferencias pondría a la sopas de ave, pero de preferencia “de buena ave”.

Y con una buena ave, talvez baste decir que me refiere a algún ave de corral: una que respire al aire libre, que camine y vuele un poco de vez en cuando. Que se procree cuando le hacen la corte. Cuando le hacen el baile nupcial. Y no cuando una máquina –que además esta fría- les meta un escupitajo de espermatozoides por donde no se dice. En otras palabras, una buena ave, es una ave que casi casi quiere a la vida. Porque justo ese momento, es un buen momento para beneficiarla. Hay otros, claro, que se decantan por eso de que la gallina vieja algo sabrá hacer, pero eso es cosa de cada uno.

El tercer lugar de “mis carnes favoritas para hacer una sopa” iría para que aquellos que tienen como objeto de nuestro deseo: una carne de cuatro patas. Esta trae loca a toda una legión de aficionados, pero por eso mismo tiene también sus complicaciones. Sobre todo el chancho cuando se le frie con mucho aceite… y se le da, y se le da… porque en ese momento aparecen los trans, y a los trans -según he oído hablar- es mejor evitarlos. Pero como ya lo he dicho hace un momento, y esto es un principio básico en la cocina: eso es cosa de cada uno. Si usted quiere reventarse en la grasa del chancho pues allá usted, más bien aproveche mientras es legal. Y si es usted de los que le hacen más bien ascos al sabroso puerquezuelo, pues allá usted también… ¡si en este planeta hay sobrado espacio para todos!, ¿Por qué no podemos convivir en paz?

Con o sin cerdo, sin embargo, la sopa une el mundo entero, porque recordemos que no hay lugar en este planeta donde no se la conozca. Ni idioma donde no haya una palabra para la sopa. Así es amigos, la sopa, tanto en la mesa como en la cama.

¿Y qué más falta?, ¡ah!... pues tenerlo todo ahí cocinándose un rato hasta que quede blandito… ¿vale?

Pues… nada, eso, además, ¡qué cosa es un pelo en la sopa señores!, ¡ay qué rico!, ¡arriba la sopa y abajo Mafalda!, no nos ahoguemos en un vaso de agua damas y caballeros, ¡la lucha continua!


Con Michael Clayton no se juega

(Michael Clayton -2007- Dirigida y escrita por Tony Gilroy)


Empecemos por el final. Michael Clayton, George Clooney, sube a un taxi, y da cincuenta dólares al conductor, “just drive”, le dice. No sé cuanto tiempo habrá comprado con eso. Pero lo que sigue a continuación son dos de los minutos –sin diálogos, ni acción- más memorables de todo el cine que he visto en mi vida. Excepto por el fondo móvil de una avenida niuyorquina que se deja entrever desenfocadamente a través del parabrisas posterior del coche, todo se concentra en un rostro. Un rostro conteniendo una gran tensión en cada gesto. Uno no sabe si va a romper a llorar o estallar en risas. Y les aseguro que desde la punta del pelo hasta el nudo de la corbata pasando por la manzana de Adán y los ojos circundados por ojeras ese tío debe estar dando una de las mejores actuaciones de su vida. Entonces poco a poco vemos como la mandíbula se le va relajando lentamente hasta que al final de los dos minutos una leve sonrisa se empieza a dibujar en su rostro, primero en un gesto muy sutil, difícil de descifrar, pero luego va apareciendo ahí con claridad, en la mirada primero y finalmente en los labios. Y en ese momento, lo podría jurar, sabemos exactamente en lo que Michael Clayton está pensando.



Debo de admitir que no hubiera podido decir si me ha gustado o no antes de verla por lo menos 3 veces, o dos veces y media bueno. Y eso en realidad es algo que no considero un cumplido para ninguna película. Más bien en eso me hizo recordar a 12 Monos, sólo que en aquella de Gillian al final no pasa nada, lo que la verdad no deja de ser algo decepcionante para mi punto de vista, claro.

Acerca del tipo de película diría que es una de esas en las que seguramente sentirías deseos de matar al que se pusiera a comer palomitas a tu lado en el cine. Sobre todo cuando no soportas las palomitas, como yo. Y puestos a ello, seguro que encontrarás mucho suspenso, intriga y acción.



Ya que aunque Michael Clayton no es Jason Bourne, la película dispara información a mansalva, e introduce nuevos personajes e historias casi a traición, como si lo que le faltara en persecuciones y balas para ser una película de acción digna del mejor de los 007’s lo compensara con una prosa desbordada, una andanada de diálogos cerrados y términos legales sumada a esa casi sorprendente e inesperada propensión hacia el misticismo, hacia un iluminador camino de redención de la raza humana, representada por tres hechos de manera especial: Los tres caballos que casi al inicio de la película le “salvan” la vida al protagonista, la hamletiana locura de Arthur y el libro de tapa roja que captura la imaginación del niño (“Realm of conquest”, que dicho sea de paso no existe, sino que fue inventada para la película).



Luego –como para añadirle capas a la película- están el drama familiar de Clayton, la ruina de su restaurante y su propensión al juego… dando incluso la apariencia de que a uno le están contando más cosas de las que deberían de contarle, pensando que acaso alguien ha tenido la mano muy blanda al quitar escenas que simplemente no aportan nada a mantener las riendas de la historia bien asidas del jinete.

Y sin embargo todo esta ahí. No sin la sensación desde luego, de que te podrían haber hecho la película un poco más mmm… “directa”.

Increíble también que haya escrito tanto, sin mencionar apenas de qué va la película.. ¿Y de qué trata?

Pues es que dicho así no más no suena tan emocionante, casi casi hasta un poco aburrido, sin embargo esta película trata de una millonaria demanda que le hacen unos granjeros a una gran corporación que se quiere pasar de lista, y cuyas cochinadas probablemente quedarían en nada de no ser por Michael Clayton. Porque, como ya lo dije, con Michael Clayton no se juega.

jueves, diciembre 04, 2008

Conejitos suicidas

Andy Riley, es un guionista inglés, pero también un notable dibujante de cómics, de corte minimalista, pero conocidos por su acidez casi punk, no es de sorprender que la Disney lo haya fichado. Resulta que un día me topé con estos conejitos tan graciosos que es el tipo de conejito que me gustaria regalarles en Navidad, imagínense que son de peluche pues... acá algunos ejemplos de las páginas de una de las ediciones de los conejitos suicidas, que desde luego, originalmente no llevan ningún tipo de texto,y es que la verdad no es que se trate de ninguna colaboración, sino de un flagrante caso de edición no autorizada de un material protegido por copyright, vamos que si he de ir a la carcel sólo por intentar ser gracioso, como decía tres patines... a la reja!!! De cualquier modo como nadie lee este blog, no creo que pase nada en todo caso, si la editorial se lleva los conejitos, pues ya les diré yo por donde pueden metérselos, que seguro irán ellos de lo más felices si es que esto prometiese acarrearles una muerte segura.




















Significados particulares

DULCE INGENUIDAD:

Alexia_San Martin


EXAGERADA MODESTIA:

ExpoGandi_CasaEncendida


OPTIMISMO NECIO:

ExpoGandi_CasaEncendida01

PUBLICIDAD TRAUMATICA:

MetroM_Carmen

viernes, noviembre 21, 2008

Francisco Franco, el mal y Madrid

El 20 de Enero es una fecha importante para España en el sentido de que fue un 20 de Noviembre de 1975 el día en que murió Franco. A mi me llama la atención sin embargo lo vivo que está aún a nuestros días.
A penas ayer 3.129.000 televidentes, un 19,7% de 'share' de acuerdo al diario "El Mundo", se mantuvo pegado al televisor durante casi tres horas atento a la tv-movie 20-N, los ultimos días de Franco", lo que se considera un récord de temporada en el 'prime time' del jueves de la cadena y el segundo mejor registro del año ese día.

**Para más información al respecto ver http://www.elmundo.es/elmundo/2008/11/21/television/1227266867.html **

No sólo eso, la gente en las calles habla de él casi como si todavía fuera a presentarse a elecciones en una de estas. Están los que le añoran y veneran, y desde luego los que ven en él la representación misma no del valor, sino del abuso. No del orden, sino del miedo. No de la unidad, sino del odio. Los libros y las peliculas de cine no dejan de hacer refencia a la dictadura tampoco. Precisamente por ejemplo un libro que apenas empiezo a leer "La Sombra del Viento" de Ruiz Zafón, es un ejemplo de ello. Aun no puedo decir cómo exactamente, pero empiezo a intuir que de algun modo existe una especie de asociación entre él y el demonio, o el mal y todo lo que representa que para este caso es lo mismo. Ya había algo de eso en "El Laberinto del Fauno" por ejemplo. NO deja de ser todo esto muy curioso de algún modo para alguien que vivió y murió convencido de defender la causa de Dios. Su Dios. El mismo Dios católico que según cuenta la leyenda se hizo clavar a una cruz de madera ofreciendo su propia sangre y dolor para salvar al mundo. Y es que así de complejo es el ser humano, tanto como el mundo que habita, el cual se ha llegado a convencer -en su profundo egocentrismo- que fue creado sólo para él.

Personalmente conozco bien a dos personas que le admiran mucho, a Franco quiero decir. Uno es el hijo de una familia acomodada, casado con una mujer china con la que tiene 3 niños y que deja chiquito a Carreño o Frida Hoeller con eso de los modales. Con decir que come el pan con tenedor y cuchillo... casi nunca sube la voz, y en casi un año de conocer jamás lo vi, ni oí, dejar soltar un gas, eructar sin taparse la boca y disculparse, o menos aún interrumpir a alguien en una conversación. Aunque claro, talvez eso sean bobadas que no hablan nada de una persona. Más importante es que aunque podria tener lo que quisiera con sólo chasquear los dedos, prefiere trabajar 15 horas al día y vivir una vida modesta, de acuerdo con sus principios. Uno de los cuales es anteponer a las personas antes que el negocio. Justamente lo contrario de lo que piensa su mujer. Y es esa una de las razones por las que más discuten, valga la pena decir. Que no es lo único desde luego, que son una pareja como cualquier otra en el fondo.

El otro es un abogado al que le gusta a menudo hacer chistes de homosexuales e irse de putas de vez en cuando, vamos, como cualquier chico de barrio. Una vez empezada una conversación con él es casi imposible terminarla, por la de anécdotas en que repara y las cosas de su vida que empieza a contar. Anhela los días en que hizo la mili y una vez me dijo, que de no haber muerto Pinochet le hubiera gustado darle la mano alguna vez. Ambas personas saben muy bien cuáles son mis ideas acerca de dichos personajes, y sin embargo eso nunca nos ha detenido de beber una cerveza o tomar algún bocadillo juntos. Ah casi lo olvidaba. A este abogado lo conocí en una dependecia pública demasiado burocrática para mis nervios cuando notando mi confusión de extranjero recién llegado a punto de convertirse en crisis de asco existencial, se me acercó para echarme una mano, con lo que para él no era más qeu "simple papeleo". Cuando le dije que no tenía cómo pagarle no le importó. Nos quedamos cerca de 2 horas hablando después de eso. Y más tarde -luego de tomar algún aperitivo en el bar- y a pesar de que yo tenía ya el dinero en las manos, insistió en pagar él la cuenta. Cosa que finalmente le dejé hacer, y que es algo para lo que -los que me conocen bien- sabrán no hay que insistirme mucho. Esa vez nos despedimos con un simple "hasta luego", la siguiente vez que lo volví a ver fue de casualidad cuando pasaba por un edificio cerca al lugar donde trabajo y lo vi "dandole la lata" según el mismo, al portero del lugar.

Son esos matices los que hacen complejos al ser humano, pero también son los que nos dicen que nos olvidemos de los estereotipos, y asi como puede el amor estar cerca del odio, como dicen los poetas; o el mal del bien, como dicen los criminales, también la verdad de la mentira. A nosotros que no nos cuenten cuentos, con algunos amigos es mejor no entrar en detalles, talvez la despedida sea mejor, o saber que hay cosas que nacen ya destinadas a durar poco, como esos árboles torcidos de los que habla el refrán... y de los que está poblado el bosque de nuestra historia.

Repulsión

Estaría muy buena la Catherine Deneuve en esta película, pero ni loco saldría con una chica así... es decir, no es el tipo de final que me gustaría que tenga una de mis citas...(¡y con lo frágil que parece!).

Tomado de "Repulsión". Dirigida por Roman Polansky (1965)

jueves, noviembre 20, 2008

Papi, a qué huelen mis braguitas?

A la par con la conmemoración de la Semana Universal de la Violencia de Género, que por estos días se celebra en casi todo el mundo (aunque dudo que en los países islámicos, desde luego), este modesto sitio quiere acercarse a dicho evento a través de ciertas imágenes como éstas y que fueron extraídas de algunas películas que giran alrededor del tema del abuso sexual, el incesto y la locura.
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Cotidianamente se llama violencia machista, violencia de género, violencia sobre la mujer o violencia contra la mujer a los actos violentos donde el sujeto pasivo es de sexo femenino , aunque generalmente se utiliza para englobar únicamente a aquéllos donde el sujeto activo es el hombre ("el macho").

Última modificación 2008/11/19 9:23:15
http://es.wikipedia.org/wiki/Violencia sobre la mujer
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En el siguiente fotograma Dennis HOpper termina pagando caro el pasarse de la raya con su hija pequeña.


De "No looking back"(Out of the Blue). Dirigida por Dennis Hopper (1980).

lunes, noviembre 10, 2008

martes, octubre 28, 2008

Unas palabras sobre el racismo

Hace poco un amigo me preguntó cómo se comparaba el Perú a España en eso del racismo, si es que era cierto que en España había más y se veía mal a la gente de color. Y la verdad es que esa no es una pregunta fácil, primero porque no me gusta usar esa palabra (racismo) y segundo porque a lo mejor dos años no es tiempo suficiente para entender algo así. Para contestar a la pregunta traduciré primeramente “racismo” como la existencia dentro de la sociedad de algún tipo de discriminación por causa de nacionalidad, color de piel o rasgos fenotípicos. Pues algo me hace sospechar era eso a lo que se refería mi amigo. Además me limitaré a hablar acerca de lo que he visto por ahí sin considerar para nada las actuales políticas de inmigración -que dicho sea de paso considero inhumanas al violar el derecho a la libre circulación de todas las personas y de una amnesia histórica increíble- que a su manera son una forma de segregación racial gubernamental, en forma de ley.

Para explicarme quisiera mencionar dos casos bien conocidos aparecidos no hace mucho en los medios de comunicación.

1. En Febrero de este año la prensa inglesa denunció a un grupo de aficionados españoles que durante una carrera en Barcelona insultaron al piloto de la Escudería McLaren, de nacionalidad inglesa, Lewis Hamilton refiriéndose a él como “mono” y “negro de mierda”. Los aficionados lo culpaban además de ser el instigador de los problemas que tuvo Fernando Alonso la máxima estrella de la Formula 1 española- con aquel equipo. Los fans se defendieron de las acusaciones de racismo aduciendo que se trataba simplemente de humoradas. Las autoridades indicaron que el mal comportamiento de unos pocos aficionados no significa que la afición de ese país sea racista. La FIA (Federación Internacional de Automovilismo) le jaló las orejas a España y le obligó a lanzar una campaña antirracista llamada Everyrace en todas las competiciones que se dieran en este país. En palabras del diario El Mundo “La FIA amenazó a España con quitarle las dos carreras que organiza en 2008 y el asunto, sobre todo en la influyente prensa inglesa, sacudió el mundo de la Fórmula 1 y escoció a las autoridades españolas, que lo consideraron un acto aislado y no extrapolable a todo la afición local.”
En resumen se desató una verdadera guerra de medios entre los dos países. A los ataques de la prensa inglesa, los medios locales se preocuparon luego de dar a conocer el incidente de presentar unas estadísticas que mostraban que el número de incidentes calificados como racistas en el Reino Unido fue el último año prácticamente el doble del que hubo aquí en España. Luego algunos programas de televisión y noticiarios dedicaron algunas horas a darle vueltas al tema, a salir a la calle y preguntar a la gente qué opinaba, algunos se lo tomaron en serio, otros a la broma y así hasta que ya todo el mundo se olvidó del hecho achacando lo que pasó a una mala interpretación del espiritu deportivo. Meses después otro escándalo se desataría en el mundo del automovilismo cuando el presidente de la F.I.A. seria mostrado en unas fotografías de lo aparentemente serian unas orgías sexuales con estética nazi. Pero ese es otro tema, desde luego.

2. El segundo caso -y el más grave sin duda- ocurrió en Octubre del 2007 y fue el ataque de un hombre de aproximadamente 30 años que sin razón alguna agredió en un tren de Barcelona a una quinceañera ecuatoriana, propinándole insultos xenófobos y algunos golpes en el cuerpo que aunque no le causaron heridas físicas de consideración, sin duda le ocasionarían un grave daño emocional.

Este hecho por su lado no sólo provocó algunos programas especiales, radio, prensa, marchas y manifestaciones, si no que en algún momento llegó a convertirse en un verdadero incidente internacional, que fue tratado al más alto nivel por los políticos de ambos países. A pesar de todo el gallardo españolito fue puesto en libertad –al cabo de un par de días de detención- cosa que inmediatamente fue a festejar al bar del barrio con algunos de sus mejores amigos.

A pesar de que no fue este el desenlace más deseado en este caso, -haciendo un sencillo ejerecicio de imaginación- personalmente creo que en el Perú cualquiera de estos hechos no solamente son el tipo de cosas que ocurren a diario, si no que con seguridad ni de lejos hubiesen logrado obtener una importancia mediática de magnitudes simulares. Cada vez que pienso en aquellas discotecas peruanas a las que no me han dejado entrar y en aquellos restaurantes en los que ni siquiera se dignaron atenderme, me pregunto ¿Dónde será que existe más discriminación?, si pensamos en la cantidad de locales peruanos que a decir verdad no atenderían jamás a la mayoría de peruanos que quisieran acceder a sus servicios, independientemente de cuanto dinero tengan en el bolsillo, la facha que lleven o el comportamiento que tengan, sino guiados simplemente por ciertos indicadores como el nivel de melanina de su piel, la pronunciación de sus pómulos o la docilidad de sus cabellos, (y todos hemos oído hablar alguna vez de algún local de este tipo)… pues resulta que el Perú es un país tan racista que sólo se le podría comparar con los EEUU anterior a la promulgación de los Derechos Civiles y la Sudáfrica antes de Mandela.

En todo el tiempo que llevo aquí no he escuchado nunca el caso de alguna de esas lujosas terrazas de la Gran Vía, la calle Alcalá o la Avenida Serrano (la más lujosa de Madrid), o de algún exclusivo restaurante que se haya negado a atender a alguien por causas como la mencionada anteriormente, tampoco en el caso de discotecas, bares o clubes, (aunque en todo caso no puedo hablar de discotecas pues no tengo costumbre de ir a ellas), pero si algo así ocurriera, y esto se supiera, se consideraría que aquel que sigue yendo a este sitio es seguramente algo así como un fascista de mierda. En el Perú los fascistas de mierda van lo más tranquilo por la calle mezclándose con la gente normal, se les considera a menudo “gente bien” y son en muchos casos “el orgullo de la familia”. No se si estaré pecando de cierta incorrección política, exageración, o dejándome llevar por algún resentimiento atávico de esos que la mayoría de los peruanos parece callar permanentemente guiado por esa especie de pacto silencioso que misteriosamente pareciéramos haber jurado todos en algún momento… pero eso sí en las cosas que he dicho no hay nada que me haya inventado, o que de mala fe haya decidido tergiversar. En todo caso, espero haber colaborado -al menos microscópicamente- con mi amigo, en el entendimiento del mencionado asunto.

martes, septiembre 16, 2008

Un post de muerte

Hace algunos años ya cuando estaba en la universidad conocí a un joven poeta que preguntado acerca de qué era la muerte, había dicho en una entrevista a un diario, que de la muerte de los demás no podía hablar pero que la suya seguramente seria un “volver a la naturaleza”, aquel narcisismo intelectual hizo que me enamorara platónicamente de él. Durante algún tiempo lo esperé después de clases y traté de hacerme su amigo, a costa de ofrecerle desde café hasta drogas (blandas claro), con tal de pasar un rato en su compañía. Los noventa fueron una época sin ideales sin héroes y había que salir a buscarlos si ellos no venían a ti. De aquel poeta recuerdo ya poco, creo que fui a un par de recitales más y al poco tiempo salió la Play Station, así que no volví a saber de él. Pero siempre que pienso en la muerte recuerdo aquello de “de los demás no sé… pero la mía…”, como si la muerte hiciese distinciones de algún modo entre poetas y no poetas… o entre abogados y arquitectos, fumadores o no fumadores… o qué sé yo… ¿depende a caso la muerte de lo que “creamos” que la muerte es?, ¿no es acaso la muerte lo mismo para todos?

La verdad es que tengo mis dudas.







Porque parece ser que la muerte (al igual que la vida) sí segrega, discrimina, divide… entre ricos y pobres, creyentes y no creyentes, buenos y malos, cristianos y judíos, musulmanes e hinduistas, panteístas y ateos… como si no fuera lo mismo llegar al cielo (o a donde a uno le toque) en un modesto nicho de piedra, que en un suntuoso palacio de mármol blanco, diferencia que trasladada a vehículos sería algo así como la diferencia entre llegar al cielo en un apretado ómnibus interprovincial y la primera clase de un lujoso vagón de tren en los Alpes suizos… si todos somos seres humanos, hechos por igual de carne y hueso, y a todos nos pasará lo mismo cuando nuestro cuerpo deje de funcionar (nos pudriremos), por qué esa obsesión de algunos (sobre todo al llegar a cierta edad), con encontrar un lugar adecuado para el descanso eterno, y que a veces puede llegar al ridículo, como le pasó a los personajes de aquel cuento de Ribeyro que empeñan hasta lo último que tienen para comprarse un nicho en el cementerio y se quedan viviendo en la calle. Si nosotros no sentiremos nada ya, y nuestro cuerpo no podrá a ir a ningún sitio tampoco… ¿qué no es lo mismo ir a parar al océano que descansar varios metros bajo tierra en una caja de caoba, ocupando un espacio en el que podría haber por ejemplo una casa o una escuela infantil?

Veamos, si en vida fuiste alguien pobre, un esclavo, un sin techo, probablemente no haya ni tumba para ti, pero si fuiste faraón, rey o jefe de una iglesia (también puede leerse mafia) poderosa tus huesos descansarán bajo una pirámide construida durante cientos de años al costo incluso de cientos de vidas humanas, ¿Descansarás mejor por eso?







¿No estaremos viendo la muerte como una simple continuación de nuestras vidas?, porque si de descansar lo mejor posible se trata POR FAVOR, entiérrenme con mis cosas más queridas como hacían por ejemplo los Incas en el pasado… a saber… una tv, un ordenador (con internet) para no aburrirme, uno que otro six-pack de cerveza (trataré de hacerlos durar), y a ser posible sembrar uno que otro árbol de marihuana sobre mi tumba, cosa que si me aburro mucho, sólo tenga que estirar un poco la mano, y sin necesidad de asustar mucho a nadie, pueda liarme un porrito de tanto en tanto. Y ya que la eternidad es larga y la carne (podrida incluso) es débil, enterrar (con disimulo, claro) una muñeca inflable cerca a mi, ya que no poseo esclavas, ni concubinas o esposas que hasta donde yo sepa, sean capaces de enterrarse en vida conmigo, para hacer más placentero mi viaje hasta el misterioso más allá. Y no poner tampoco cruces, o madonnas, ni rollizos angelitos hechos en serie, pintar más bien mi última morada con colores brillantes y alegres. Pero eso si, que combinen bien, que una cosa es querer ser original y otra huachafo. Sería bonito luego que algún graffitero copie algún personaje sacado del Jardín de las Delicias del Bosco y escriba finalmente algo así como: “Somos libres, seámoslo siempre”.
Es sólo una sugerencia desde luego, no pretendo ni mucho menos que imponer a mis dolientes familiares algún epitafio. Ni pretendo tampoco predecir las circunstancias de mi sensible fallecimiento, es más si todo resulta como espero, no quedará de mí ni un pelo, hueso, o rastro de ADN que velar.

Mientras tanto seguiré pensando que los cementerios podrán ser lugares bonitos para pasear, pero no como para quedarse mucho dentro tiempo de uno de ellos.





eLEGante cOmO pOcOs

PROXIMAMENTE...

Graffitti por encargo... ¿También es graffitti?

Como sabrán, el graffitti no siempre invade, sino que también se puede hacer parte del espacio público, con caracter institucional o comercial, como se aprecia en los siguientes ejemplos de fachadas de tiendas en los que la ilustración habla por si sola, o bueno, casi siempre.