Pero me pregunto qué pasará cuando el espacio de pared liberada se acabe. Y está a punto de pasar pues ya hay pintados algunos pedazos de suelo, y un auto abandonado. ¿Empezarán los chicos a tomar conciencia e irán buscando otro lugar?, ¿Comenzarán a graffitear los graffitis de otros?, en una ciudad en la que se está empezando a poner de moda que los graffiteros se encarguen de elaborar las fachadas de muchísimos negocios, y no sólo me refiero a tiendas de discos o ropa juvenil, si no también farmacias y supermercados, ¿tendrá la sociedad la obligación de proporcionar espacios para tanta eyaculación espontánea de color?, ¿en todo caso quiénes conformarán esta sociedad?, ¿dejará de tener atractivo este "arte" (un museo en Inglaterra astá por inaugurar una exposición de graffiteros de todo el mundo) al hacerse convencional?
No lo creo, pues de algún modo u otro siempre existirá una voz disidente que nos recordará el verdadero espíritu contracultural del talento. No sé qué pensarán ustedes, mientras tanto les dejo con estas fotos hechas aprovechando el respiro que las lluvias nos dieron la semana pasada.



2 comentarios:
Siempre habran paredes. Muy buenos los graffitis
Están bacanes tus fotos, azeta.
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