miércoles, mayo 13, 2009

Un tronchito en Toledo


A un par de horas de Madrid está Toledo. Nunca había estado ahí.

Ese soy yo dándole curso al respectivo, y ese que está detrás -con la espada k parece una cruz- es el pata que recuperó Toledo dominada hasta entonces por los moros, hace un huevo de años claro.

Ta' que no sé, yo veo esa huevada y me provoca tomarle una foto pe'.

Parece mentira pero en algunas de estas callejuelas parece que el aire soplara en punta.

Hay rincones en que la superposición de estilos arquitectónicos te deja es-tu-pe-fac-to (leáse "huevón").

Esas escaleras mecánicas son lo más parecido a una escalera al cielo que he visto, sólo le falta unos cuantos pisos.

Los toledanos están muy orgullosos de su acero, con el que han forjado las espadas de sus héroes que han luchado en cientos de batallas legendarias para ellos.

Hattori Hanzo.

Las jodidas golondrinas se escuchan todo el rato mientras vas por esas calles.

Aquí es donde acaban todos los paseos. Y esto también.

2 comentarios:

barrunto dijo...

lanza pes azeta !

Anónimo dijo...

¿Par de horas? Está a menos de una hora. Y las golondrinas son un págajo muy querid por los toledanos. Si a ti te molesta no se puede evitar. Pero no las insultes.