Parece ser que este tipo de simios son comunes en la región, una vez fuera de la jaula son como perritos pendientes de su amo. Por eso se les tiene en medio de la plaza, llueva o truene, y son ofrecidos a los turistas para que se hagan fotos con ellos a cambio de unas cuantas monedas. Felizmente, no vi a nadie hacerlo, pues me hubiera parecido de mal gusto. No puedo evitar sentir algo de dolor al ver los ojos tristes del animal, cuya jaula, aunque sea verde, no guarda ninguna esperanza para él.
jueves, marzo 31, 2011
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